Trabajo e inclusión - CAIDIM y el compromiso por la discapacidad con un trabajo digno
28 de marzo de 2011
Los alumnos trabajando en los talleres de CAIDIM.
La Provincia de Buenos Aires tiene la mayor cantidad de talleres protegidos, hay entre 250 y 300, cada uno forma una entidad de bien publico, sin fines de lucro, lo que los caracteriza a todos es la misión: Proveer de trabajo a la persona con discapacidad intelectual, que puede venir asociado con una discapacidad motriz, que es aquella persona que por su patología no va a tener inserción en el mercado laboral competitivo.
CAIDIM cumple 41 años de vida en nuestra ciudad, María Silva es la Directora y Coordinadora del taller, y Secretaria dentro de Comisión Directiva de la institución, hoy comparte con nosotros esta hermosa y comprometida misión.
“Lo que hace el taller protegido es proveerles el trabajo, por el que cobran, e insertarlos en la sociedad a través del trabajo, mas allá de que se hagan actividades extra laborales, pero esencialmente nuestra misión es que sea reconocido como una persona productiva, no como una persona que suele tener, lamentablemente, un rotulo o cartelito de que no sirve para nada. Estando en el taller podemos demostrar que ellos pueden hacer muchas mas cosas que nosotros, y terminas aprendiendo casi todos los días un montón de cosas nuevas, de técnicas que van adquiriendo para hacer los distintos trabajos, que a uno ni se le hubiese ocurrido. Mientras lo van haciendo se dan cuenta que hay otra forma de hacerlo mas fácil y mas rápida y la aplican, y cuando dio resultado te dicen. Todos los días es un aprendizaje, es decir cuanto pueden dar y cuanto en la sociedad los seguimos relegando y apartando”.
En este momento trabajan 30 jóvenes en el taller, mujeres y varones entre 20 y 64 años, algunos de ellos están desde que se creo hace 40 años. Comparten todos juntos el desayuno y el almuerzo, que es una forma de generar un vínculo y salir de lo laboral. Por organigrama y ordenamiento está el que dirige, el supervisor, los operarios, pero a la hora de trabajar son todos iguales.
Hay una ley de talleres protegidos que no esta en vigencia, en la que se decía que deberían convertirse en pymes, y eso significaba que todos los talleres cerraran o se quedaran con las personas mas productivas y a los otros reemplazarlos por maquinas automáticas. A diferencia de lo que se utiliza en el taller, que son todas maquinas a tracción manual, y si no existe la mano de obra de una persona la maquina no funciona, con esta ley se pretendía entrar a competir en el mercado reemplazando a personas por maquinas, en contra del fin del taller que es en si mismo, dar trabajo al discapacitado y no que quede parado al lado de una maquina automática. Ya hace 11 años que se viene luchando por una nueva ley. El proyecto de ley está listo solo falta que lo firme la Sra. Presidente para que ingrese a Diputados y Senadores. Junto al Ministerio de Trabajo de la Nación, la Federación de Talleres, el GLAP (Grupo latinoamericano de rehabilitación profesional), el Ministerio de Desarrollo de Provincia de Buenos Aires y el de la Nación, están trabajando en la reglamentación, así apenas se apruebe se puede poner en vigencia.
Esta ley regularía la actividad de los talleres, y esta previsto que el trabajador a los 45 años se pueda jubilar.
“En el caso de CAIDIM, nos decía María, que comenzó siendo una escuela de verano porque los papas no tenían donde llevar a sus hijos en el periodo de vacaciones, hacían artesanías, patines, pasaban un rato juntos, hasta que se produce un cambio para ver que podían producir para vender y tener un rédito económico por su trabajo, y a competir por precio y calidad, no que compren por lastima o colaboración, sino comprar el producto porque les sirve y es bueno, y está en precio, y ellos son los que mas defienden esa política. Los chicos son los que distribuyen los pedidos en los comercios, entrega a domicilio, cobran obviamente supervisados”.
Con respecto a los productos que CAIDIM comercializa comentó “Tanto el municipio como los comercios mercedinos responden bien, tenemos empresas y negocios cautivos que son aquellos que hacen su bolsa impresa con el logo, y generalmente vienen de una mala experiencia y llegan al taller buscando alguna solución. Los supermercados que son de propietarios mercedinos, frigorífico El Mercedino, frigorífico Lamar, Farmacia Boca, Farmacia Barbatto, Farmacia Di Catarina, Farmacia Gonzales, Farmacia Silvestre, Gabisor, JM Computación, Veterinaria Collota, entre otros comercios y empresas de la ciudad. Hicimos a pedido para Lamar una escobilla especial que las comenzamos a fabricar para ellos que necesitaban un tipo de escoba especial, toda plástica, que no se oxidara, y como no conseguían, empezamos hacer pruebas, ahora están a la venta al publico general, pero fue un diseño hecho especialmente para el frigorífico como también las bolsas que usan tipo consorcio con un determinado grosor y color que se fabrica exclusivo para Lamar".
El taller protegido produce, vende y distribuye sus propios productos, y también dan mano de obra a terceros, como en el caso de Maped Argentina que produce plastilina, adhesivos, goma, temperas, artículos escolares y de oficina. Llega al taller en contenedores con los productos, bolsitas, cajas de cartón corrugado, a granel para que se embale y salga listo para la venta, inclusive con los códigos de barra impresos. Luego la empresa lo retira, y algunas cosas se venden en el país, y otras se exportan.
CAIDIM no tiene subvención del Estado, se mantiene con las ventas de productos, con los socios que pagan una cuota mensual de $2.- o bimestral de $4. y con eventos que organiza la Comisión Directiva (rifa, cena o evento para recaudar fondos) y donaciones no en dinero, por ejemplo, Eden donó los escritorios y mostrador. Con el reciclado de botellas, tapitas, papeles, cartón, aceite, juntando centavito por centavito, para pagar luz, gas, teléfono, sueldos, todos los gastos y mantenimiento como en cualquier empresa.
“El sueño que no descartamos es algún día poder comprar la extrusora y la impresora de bolsas, que son maquinas muy caras, y es lo que nos faltaría para completar el taller. Como entidad de bien publico tenemos que pedir pero también tenemos que dar, y si tenemos la posibilidad de brindar un buen producto, fabricado por los operarios, que la gente puede comprar y le sirve, porque pedir a cambio de nada” concluyó.
Fuente:
Prensa CEM